CICLO DE VIDA DE LAS EMPRESAS FAMILIARES
EL CICLO DE VIDA DE LAS
EMPRESAS FAMILIARES
Por Santiago Dodero
INTRODUCCIÓN
El ciclo de vida de la
empresa familiar pretende explicar las crisis a las que éstas se ven afectadas.
Este modelo procura mostrar que las EF fracasan si no ven que la clave de su
futuro éxito está en cómo la familia se involucra en la empresa, es decir, en
cómo se preparan para superar las crisis propias que les tocará sobrepasar por
el sólo hecho de ser empresa familiar.
EL CICLO DE VIDA DE LA
EMPRESA FAMILIAR
PRIMERA
ETAPA: LA DEL FUNDADOR, EMPRENDEDOR DEL NEGOCIO
Es la etapa inicial de
la vida de la empresa, en la que el que inicia el emprendimiento –hombre o
mujer – pone el acento en aprovechar una oportunidad de negocio que percibe y
se entusiasma por llevarla adelante. Se podría decir que el fundador “ve la oportunidad
donde los demás viendo no ven”. Su plan de negocio hasta podría estar escrito
en una servilleta de papel para contarle a un amigo o familiar el modelo del
negocio que pretende desarrollar. El fundador se caracteriza por tener una
personalidad emprendedora, asertiva y con una gran capacidad para superar las
dificultades. Suele tener una gran pasión por lo que hace y por lo general
delega muy poco justificándose con la siguiente frase: “Todo lo tengo que hacer
yo porque sino nunca las cosas salen como tienen que salir”. Aquí el fundador
juega un rol fundamental ya que es él mismo quien cumple varias funciones y
además no suele tener con quién compartir sus decisiones ya que muchas de ellas
se basan en intuiciones de negocio
PRIMERA CRISIS: POR
FALTA DE DELEGACIÓN Los aciertos del fundador han permitido que los negocios
crezcan hasta tal punto en que ya no puede hacer todo como antes. Suelen
aparecer en esta instancia problemas de productividad, comerciales e incluso
financieros por no alcanzar a cobrar en término a todos sus clientes. El
fundador debe tomar una decisión crítica para superar esta etapa, incorporando
gente en quien pueda delegar algunas de las funciones que antes él cumplía. Es
natural que se resista por no tener la suficiente confianza de que aquella
gente en la que delegue determinadas funciones no vayan a hacer bien sus
trabajos y, además, por no tener el tiempo para controlarlos. En caso de lograr
esta delegación de funciones podrá superar la primera crisis propia del
crecimiento por el éxito inicial.
SEGUNDA
ETAPA: CRECIMIENTO POR EL NUEVO ESTILO DE LIDERAZGO DEL FUNDADOR
Para esta nueva etapa
el fundador tiene que desarrollar nuevas competencias como son las de liderar
un equipo con las personas que ha incorporado a la organización. Esto supone
cierta estructura funcional en la que se asignan tareas a personas que deberán
tomar decisiones y dar cuenta de ellas. La comunicación si bien sigue siendo
bastante informal es ahora más compleja a raíz de esta nueva estructura
organizativa. La misión se comunica a la gente con tal pasión que desarrolla en
ellos un fuerte sentido de pertenencia manifestado en el gran compromiso que
asumen por los objetivos de la empresa. De este modo, el fundador consigue
construir una formidable ventaja competitiva.
SEGUNDA CRISIS: POR EL
INGRESO DE LOS HIJOS El fundador ya se encuentra transcurriendo la década de
los 50 y sus hijos han comenzado a trabajar con él. Si bien esta etapa genera
en la familia mucho entusiasmo no deja de presentarles ciertas dificultades: •
La superposición de roles desempeñados por la misma persona en la familia y en
la empresa. El padre es padre en su casa pero jefe en la empresa, mientras que
los hijos verán a los padres siempre como tales aún cuando sean sus propios
jefes. La confusión sobre estos roles entra en conflicto con facilidad o, al
menos, provoca discusiones que no favorecen la calidad de trabajo ni de la vida
familiar. • El fundador prioriza la confianza y el compromiso de los hijos por
sobre la preparación que ellos puedan tener para cumplir sus responsabilidades
en la empresa que, por cierto, no suelen estar claras. • La visión y los
estilos de dirección del padre y de los hijos no suelen coincidir. Los hijos,
especialmente cuando ingresan a la empresa luego de su paso por la universidad
lo hacen con la ilusión de poner en práctica mucho de lo aprendido, esperando
así que los padres puedan sentirse orgullosos de ellos. Esto supone muchas
veces el intento de realizar cambios que no serán percibidos con agrado por el
fundador, ya que éste siente molestia por las críticas que sus hijos hacen para
poder introducir las modificaciones que consideran que la empresa necesita.
Además, el fundador suele decir ante tales situaciones: “quiénes son ustedes
para criticarme cuando todo lo que hay en la empresa lo hice yo”. O sino
también: “Miren, mientras yo esté en la empresa se va a hacer lo que yo diga,
cuando yo ya no esté ustedes hagan lo que quieran; ¿entendieron?”. • Padres e
hijos no suelen trabajar en equipo, por ello el fundador deberá saber comunicar
su visión, su modelo de negocio, inculcarles pasión por la empresa y
alimentarles sus sueños. Pero, por sobre todas las cosas, el fundador tendrá
que consensuar con sus hijos tareas y responsabilidades, logrando que cada uno
se sienta comprometido en sacar la empresa adelante, cueste lo que cueste, y
procurando que los hijos puedan trabajar “Los aciertos del fundador han
permitido que los negocios crezcan hasta tal punto en que ya no se puede hacer
todo como antes. Suelen aparecer…problemas de productividad, comerciales…” 11
juntos sin necesitar que su padre actúe como árbitro frente a las discusiones.
Así nos comentaba uno de los hijos del fundador de una empresa muy exitosa:
"Mis hermanos y yo discutimos muy seguido, casi siempre por cosas no muy
importantes, que no podemos resolver nosotros, por eso tenemos que acudir a
nuestro padre. Mi pregunta es: ¿cómo solucionaremos nuestros desacuerdos cuando
no esté el fundador?".
TERCERA CRISIS:
FALLECIMIENTO DEL FUNDADOR Y
TERCERA
ETAPA Y CRISIS POR DISPUTA DE PODER ENTRE
LOS HERMANOS
A nivel emocional, el
fallecimiento del fundador y padre –o madre – es un momento difícil que hay que
superar, especialmente cuando la muerte acaece de forma imprevista. La sucesión
suele ser un tema incómodo y difícil de tratar para los hijos, no sólo por lo
que ésta supone para el fundador sino también por la incertidumbre que genera
sobre cómo será la dirección de la empresa con la ausencia de éste y de cómo
los hermanos se entenderán para gobernar la empresa y manejar los conflictos de
modo de preservar la unidad y armonía familiar. Por ello, es una cuestión que
suele postergarse, y en vez de tratarla como un proceso bien estructurado y
planificado, con frecuencia se encara en forma precipitada e intuitiva bajo una
fuerte presión emocional. A raíz de lo expuesto anteriormente, la decisión
sobre la sucesión debe ser tomada en vida del fundador, ya que podría ser
demasiado complejo dejarlo librado a la generación siguiente. La familia tiene
que ser preactiva, anticipándose a los potenciales conflictos de intereses,
visiones, expectativas, que suelen estar involucrados en un proceso de
sucesión, generando la dinámica para lograr una buena comunicación entre ellos.
Los obstáculos comunes en la comunicación se suelen dar por los temas tabú, es
decir, aquellos de los que no se suele hablar por temor a que el otro se lo
tome a mal. Algunos ejemplos los encontramos en los problemas relacionados con:
• El mal desempeño de un hermano o, peor aún, del hijo de un hermano, en el
caso que debieran tomarse medidas al respecto. Este tipo de situaciones
generan, en forma inmediata, problemas de relación entre ellos, porque quien
debe tomar la decisión no sabe cómo conversar sobre este tema sin que esto
ocasione problemas con el hermano o hermana y, por consiguiente, con su cuñado
o cuñada. • La administración del poder, especialmente sobre cómo se toman las
decisiones en la empresa. • Los temas económicos. En determinadas ocasiones
algunos creen que por ser los que más aportan debieran tener una compensación
económica por ello, pero, al no saber cómo tratar este tema sin que sus
hermanos se sientan molestos, lo triangulan a través de otros familiares.
CUARTA
ETAPA: EL GOBIERNO CORPORATIVO PROFESIONAL
Al pasar a la etapa de
los hijos, el poder que antes estaba concentrado en una sola persona (el
fundador) ahora debe compartirse entre los hijos, quienes deben concensuar el
poder en pos de tomar decisiones que beneficien a la empresa por encima de sus
intereses personales. Esto supone incorporar buenas prácticas para el gobierno
corporativo de la EF de forma tal de poder superar la crisis de la etapa
anterior. Además, si la empresa ha crecido lo suficiente probablemente se
encontrará ante la necesidad de contar con nuevas competencias directivas para
hacer frente a los desafíos propios de la globalización, de la
internacionalización y de la administración de una organización más compleja.
Por esta razón la familia debe concentrarse en mejorar la calidad de gobierno,
salvo que decidan vender la empresa (entre ellos o a terceros). En ambos casos
–vender o continuar – el contar con estructuras y dinámicas de gobierno
profesional agregará valor a la EF. “La familia tiene que ser preactiva,
anticipándose a los potenciales conflictos de intereses, visiones, expectativas…
generando la diná- mica para lograr una buena comunicación entre ellos.” 1
CUARTA CRISIS: CUANDO
ACCIONISTAS FAMILIARES, EL DIRECTORIO Y LA GERENCIA GENERAL ENTRAN EN UN
CONFLICTO DE PODER
A esta crisis se llega
por falta comunicación, control e información. Dado que los controles son
débiles, prevalece la idea de contar con gente de confianza y un flujo mínimo
de información. El directorio no conoce las expectativas e intereses de los
accionistas familiares y algunos de éstos a su vez no cuenta con información
clara y comprensible para evaluar el desempeño de la empresa y, en definitiva,
del directorio y del gerente general. Al no ser clara para algunos accionistas
familiares la situación económica de la EF y la forma en que se han tomado
ciertas decisiones claves la confianza de éstos va menguando y así comienzan a
originarse conflictos de poder perjudiciales para el futuro de la empresa. En
esta etapa es cuando el gobierno de la EF deberá poner énfasis en respetar los
principios de transparencia, responsabilidad y equidad. La falta de
transparencia de información sobre la gestión de la empresa y las decisiones
más relevantes promueve entre los accionistas familiares que no trabajan en
ella la pérdida de confianza sobre quienes la dirigen. La responsabilidad es la
que se exige a los directores y ejecutivos por cumplir las expectativas de los
accionistas. La falta de equidad se da cuando algunos accionistas sienten un
tratamiento desigual frente a los accionistas familiares que suelen ser los que
ejercen mayor poder, es decir, los que toman las decisiones. De no respetarse
estos principios es muy probable que surjan conflictos difíciles de resolver y
peligrosos para la continuidad de la empresa familiar y, muy probablemente,
para la armonía familiar. CONCLUSIONES Conocer el ciclo de vida típico de una
EF permitirá a la familia propietaria tomar las medidas adecuadas para llegar
lo mejor preparado a la crisis propia de la siguiente etapa. La elaboración de
un protocolo de gobierno de la EF será muy recomendable para acordar cómo va a
influir la familia sobre la empresa, dejando definidas las reglas y criterios
que la familia empresaria se comprometerá respetar, con anterioridad a que sea
necesario aplicar las normas. De este modo, será más factible lograr que la
familia siga agregándole valor a la empresa, evitando así una influencia
perjudicial hacia los intereses de la misma. De este modo, la EF podrá mantener
sus ventajas y potencial, y reasegurarse para no caer en las crisis fatales
propias de cada etapa. Reconocemos que la aplicación de reglas claras
encontrará cierta resistencia por parte de algunos familiares, pero ellos
deberán considerar los riesgos que asumirían por no contar con un gobierno con
cultura profesional. Los familiares que detentan el poder suelen estar menos
inclinados por este camino ya que les demandará un mayor trabajo tener que
rendir cuentas y respetar normas de gobierno. Además, hay que reconocerlo, la
informalidad en el gobierno es más cómoda para quien ejerce el poder, pero
termina siendo dañina para el futuro.
TALLER: los estudiantes deberán graficar las etapas del ciclo de vida de una empresa familiar conocida por ellos.
Por ejemplo:
Leches La Mejor de Cúcuta. (Familia Navas)
Café Galavis.(Familia Galavis)
Traperos La Mejor. (Familia Maldonado)
Cerámica Italia (Familia Ararat)
Periódico la Opinión (Familia Colmenares)
Transportes Trasan (Familia Acevedo)
Distribuidora de Drogas Gómez Plata (Familia Gómez)
Hotel Casablanca (Familia Gelvez)
Inprosistemas del Norte (Familia Wilches)
Hotel Arizona (Familia Riascos)
Trajes Valher (Valencia hermanos)
Inmobiliaria Buenahora (Familia Buenahora)
Hotel Casablanca (Familia Gelvez)
Inprosistemas del Norte (Familia Wilches)
Hotel Arizona (Familia Riascos)
Trajes Valher (Valencia hermanos)
Inmobiliaria Buenahora (Familia Buenahora)
No hay comentarios:
Publicar un comentario